Desde hace mucho, mucho tiempo, los agricultores empezaron a tapar los cultivos con cañas y ramas con la idea de que nos sufrieran tanto en momentos de mucho calor, porque podían apreciar que los cultivos más expuestos al sol se podían llegar a secar, se quedaban pequeños y las cosechas eran menos productivas.
Sin saberlo, lo que consiguieron fue evitar que la planta se estresara por exceso de temperatura, que las necesidades hídricas de los cultivos fueran menores (la mayor parte del agua absorbida por un cultivo es para su propia refrigeración, ya que los procesos químicos como la fotosíntesis, son reacciones químicas que generan calor), que el agua de riego se mantuviera más tiempo en la tierra (ya que al evitar la incidencia del sol sobre el terreno, lo mantiene más fresco y dificulta su evaporación) y que disminuyeran los daños producidos por fuertes rachas de viento, por el granizo y las fuertes lluvias.
El colocar ramas o cañas, o cubiertas similares, es un método muy costoso y laborioso para dar sombra a los cultivos y debido a esto llevo a esos agricultores a inventar algún sistema que pudiera proporcionar un sombreo uniforme, que se pudiera regular la cantidad de sombra generada, que fuera permeable al aire, ligero y muy resistente a los esfuerzos mecánicos.
Con todas estas necesidades nacieron las mallas de sombreo, que es un sistema formado por hilos de rafia cosidos entre sí con hilos de monofilamento de alta resistencia. La manera para regular la cantidad de sombreo generado por las distintas mallas son 2; la primera es dependiendo de la separación entre los hilos de rafia, que cuanto más juntos estén más sombra generan, y la segunda; el color del hilo de rafia, que cuanto más oscuro sea, como por ejemplo el negro, va a generar más sombra que los colores claros como, por ejemplo, el blanco.
Hoy en día, podemos cultivar una gran variedad de especies en distintas zonas climáticas y asegurarnos una buena cosecha y esto es debido a la gran variedad de mallas de sombreo disponibles en el mercado.
En nuestra web podrán encontrar mallas de sombreo de distintos porcentajes (50, 70 y 90%) y colores (negro, blanco, gris/plata, verde, verde oscuro y marrón), para poder adaptarnos a las distintas necesidades de los cultivos.
Si quiere echarlas un vistazo, ¡Pulse aquí!. En cada tipo de malla podrá ver las distintas propiedades que aportan dependiendo del porcentaje de sombreo y su color.
